ÚLTIMA HORA: El rendimiento de los bonos a 40 años de Japón acaba de alcanzar el 4%, el nivel más alto desde 2007. Esto demuestra que los inversores ya no se sienten cómodos manteniendo la deuda a largo plazo de Japón. La confianza claramente se está quebrando. Con la enorme deuda de Japón, incluso un pequeño aumento en los rendimientos implica que el gobierno tenga que pagar mucho más en intereses, endeudarse aún más para cubrir costes y enfrentarse a presupuestos más ajustados en toda la economía. Más dinero se destinará a los pagos de intereses en lugar de a crecimiento. En esta fase, la intervención del BOJ ya no es una opción. Se está volviendo inevitable.