El consejo de crianza sin rodeos de Barbara O'Neill: Los niños solo se ponen quisquillosos cuando les dejas probar la chatarra primero. Ella observó a las mamás alimentar a los niños pequeños con bocadillos mientras jugaban—gran error. Los niños puros permanecen hambrientos de comidas reales. A los 18 meses, estarán felices de comer tierra o orugas... hasta que el chocolate, los caramelos y la pizza arruinen su paladar. ¿Su regla? Sin dulces, sin pizza (a menos que sea casera y limpia). Horarios de comida: Primero crudo—fruta en el desayuno, ensalada en el almuerzo—luego cocido. Sin elecciones entre manzana o caramelo; la chatarra nunca entra en la ecuación. Resultado: Los niños comen lo que se les sirve, sin batallas, sin problemas. La biología programada para alimentos integrales gana cuando el azúcar nunca compite. Clip de 1:06 sobre cómo criar comedores no quisquillosos de manera natural 👇 En los debates de 2026 sobre "crianza gentil" vs. "límites sin azúcar", esto impacta: La prevención supera a la cura. ¿Quién está criando (o crió) niños sin azúcar? ¿Un cambio de juego o demasiado estricto?