Ninguno de vosotros es un niño; Sois hombres adultos. Y los hombres adultos que no pueden controlarse a sí mismos ni estar a la altura de un momento como este están demostrando quiénes son. Tal y como está, todo tu equipo debería, como mínimo, pedir perdón a esta nación y a las mujeres que la llaman hogar, por vuestra falta de juicio colectivo, vuestra falta de respeto hacia vuestras homólogas femeninas, vuestra alineación con un depredador y por perpetuar la masculinidad tóxica que está causando tanto daño al país que representáis. Si no, habrás perdido donde realmente importa.