Creo en el futuro de la manufactura en Estados Unidos porque lo he visto. Ese futuro depende de nuestro apoyo a la innovación y a los trabajadores, no de los aranceles fallidos. Aun así, se avecinan más interrupciones, tanto para el trabajo de oficina como para el de oficina. Para responder sabiamente, debemos prestar atención no solo al empleo y los ingresos, sino a la necesidad humana de pertenencia.