Necesito pensarlo más, pero mi primera impresión es que de alguna manera esto consigue ser a la vez cobarde, autocomplaciente e hipócrita. Mezcla muy extraña. Hay momentos de verdad aquí, pero en general la visión del mundo es incoherente. "El viejo orden está muerto. Pero podemos construir un futuro mejor de fortaleza y cooperación nacional en el extranjero. Por eso estamos haciendo una mezcla incoherente de nacionalismo económico y negociaciones multilaterales inútiles"