Nueve años. Dos países. Cero escape. Alejandro Rosales Castillo vivió libremente durante casi una década creyendo que había huido de la justicia. No lo hizo. Este caso es un recordatorio: cuando las fuerzas del orden están empoderadas y las alianzas son reales, el tiempo no protege a los asesinos, la persistencia los vence. La justicia para Sandy Ly Le finalmente está en marcha.