Los mercados pueden ser divertidos a veces. Puede ocurrir algo en el que todo el mundo (incluyéndome a mí) crea que está extremadamente claro lo que significa para los precios, y luego el mercado abre y cotiza en la dirección absolutamente opuesta a lo que parecía tan obvia narrativamente. Esto solo subraya por qué siempre tienes que mantener cada vista con calma y estar preparado para bailar 💃🏽 como una bailarina ante la más mínima señal de que estás equivocado. Porque si no, tu cartera acabará pagando por tu terquedad.