El proyecto de ley del Senado impediría que los no ciudadanos reciban matrícula estatal. Es una locura que esto ocurra. McGill, donde hice mi grado, cobra a los quebequenses 3.000 dólares. Otros canadienses 13.000 dólares. Y a los americanos les gusto 50.000 dólares. Así es como se supone que debe funcionar cuando no es tu país.