Para mí, estar en la lista X o en la colección Y no cambia nada. A algunos les gusta mi arte, a otros no, y ambos están bien. No persigo a los escépticos, nunca he sentido la necesidad de convencer a nadie. Solo estoy agradecido por tener coleccionistas que confían en mi visión y en mi trabajo. La blockchain siempre dice la verdad.