Me recuerda a una historia que me gusta, sobre cómo se descubrió la aspirina. Había una tribu que adoraba un estanque en su aldea porque creían que era el estanque de su dios, ya que se curaban de sus dolores cuando bebían de él. Los científicos fueron a investigar este estanque milagroso. Descubrieron que las hojas de los árboles caían al agua y liberaban el compuesto que ahora conocemos como aspirina y que era este compuesto el que aliviaba sus dolores.