Buenos días desde Davos. En el día 3 del #WEF26, la atención se centra en el discurso del Canciller Friedrich Merz. Después de la aparición de Trump, hay una resaca notable. El año pasado, Merz prometió en Davos que como canciller pensaría en la competitividad de Alemania cada mañana al levantarse. Ahora tiene que dar sustancia a esa promesa. Especialmente porque ha convocado una cumbre de la UE para el 12 de febrero para discutir el informe Draghi y la cuestión más amplia de la competitividad de Europa.