No estás ganando tiempo; lo estás perdiendo. Lo triste es que lo estás perdiendo en cosas que no te hacen mejor, ni te hacen sentir mejor, ni te hacen sentir vivo. Estás perdiendo tu tiempo en cosas que te debilitan, que llenan tu mente de escoria, basura e ignorancia. Lee. Sal afuera y huele esas malditas rosas. Haz esas cosas que escribiste en tu diario hace una década que harías. Establece metas más audaces, pero ponlas para TI. Evita intentar impresionar a otros con lo que haces o lo que has hecho. Ten la fuerza para tener motivaciones sólidas. Vive la vida que eres capaz de vivir y ten el coraje de alejarte de aquellas cosas que roban cualquier oportunidad de una verdadera vida de tu día. Empieza a vivir de verdad ahora mismo. Aquí mismo. Hazte el hombre, toma el control sobre lo que puedes y empieza a ser tú.