Chica, escúchame... es NORMAL odiar tu trabajo a los 25, estar en quiebra a los 27, sentir miedo de empezar a los 28, trabajar en silencio a los 30 y construir el éxito lentamente a los 35. La vida no es una carrera. Sigue adelante. Estás mucho más cerca de lo que piensas.